Los conflictos entre propietarios de predios vecinos suele ser desgraciadamente algo habitual, sobre todo cuando se trata de conflictos surgidos por las lindes de los terrenos. En este artículo se aporta una alternativa a la demolición de edificaciones por invasión parcial de una finca ajena.

Mi vecino me ha demandado por haber ocupado metros cuadrados de su terreno con mi edificación  ¿tengo que demoler mi vivienda?

Si este es su caso, tengo que decirle que existen alternativas a la demolición de obra por invasión de terreno ajeno, pero eso sí, siempre que se cumplan los requisitos establecidos legalmente.

Pongamos un ejemplo, durante la edificación de una vivienda se ha ocupado una pequeña porción de suelo ajeno, y el propietario de ese terreno exige demoler la parte del edificio que ocupa su propiedad, pero esa demolición conllevaría un daño irreparable en toda la estructura del nuevo edificio, debiendo demolerse no sólo lo que se encuentra en zona usurpada, sino una parte mayor del edificio o incluso el mismo en su totalidad.

En principio, siguiendo la regla general, su vecino tendría derecho a interponer una acción reivindicatoria para recuperar ese terreno que se le ha usurpado y obligar a derribar toda obra o construcción que sobre él se hubiera realizado, o bien, por accesión tendría derecho a hacer suyo lo construido indemnizando al constructor los materiales empleados, cuestión esta que puede llegar a crear situaciones absurdas si tenemos en cuenta que los metros cuadrados que se reclaman se encuentran dentro del edificio del vecino, lo que podría incrementar el conflicto, primero para decidir qué parte de la vivienda se entrega para compensar esos metros, y segundo porque se le entrega  “patente de corso” al vecino para entrar cuando quiera a una vivienda particular con el fin de disfrutar de esos metros cuadrados.

Igualmente, la demolición de todo el edificio sería desproporcionada solamente para devolver los escasos metros cuadrados ocupados al vecino, de ahí que sea necesario encontrar una solución más equitativa para el problema que se nos plantea.

Para estas situaciones, y siempre dependiendo de las circunstancias del caso, nuestro ordenamiento jurídico ha establecido la figura de la ACCESIÓN INVERTIDA.

Se trata de una institución no regulada completamente en la legislación, pero a la que las sentencias del Tribunal Supremo y la jurisprudencia menor se han encargado de darle forma. Con la ACCESIÓN INVERTIDA se permite que sea el vecino que ha construido su edificio quien se quede con los metros cuadrados ajenos sobre los que edificó abonando el valor del suelo ocupado a su dueño, más una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados, evitando así males mayores como sería la demolición de la totalidad de un edificio por una pequeña superficie de terreno.

Sin embargo esta alternativa no es aplicable a todos los casos, y para hacerse efectiva se debe cumplir unos requisitos  : 1º que las dos superficies del suelo de diferentes propietarios formen con el edificio construido un todo indivisible, sin que sea posible su separación; 2º que la ocupación de terreno ajeno sea parcial, por lo que lo edificado debe tener mayor importancia y un valor superior a la superficie invadida; 3º que quien pretenda la accesión invertida sea el titular dominical de lo edificado; 4º buena fe del que construye, es decir, que el constructor ignorara que edificaba en parte sobre terreno ajeno

Entre los diversos conflictos que pueden surgir tras un divorcio o separación se encuentra el subir imágenes de los hijos a las redes sociales ¿se puede hacer sin el consentimiento del otro progenitor?

Hace unos días leí un artículo sobre si los padres pueden subir fotografías de sus hijos menores a las redes sociales.

Se trata de un tema que no es desconocido para este despacho, sobre todo cuando los progenitores están divorciados. En estos casos suele existir un conflicto sobre las imágenes del hijo común que uno de los dos ha subido a internet.

No son pocas las ocasiones que se nos ha preguntado hasta qué punto tiene derecho uno de los progenitores a subir fotos de los hijos sin el consentimiento del otro o prohibir el otro progenitor el subir fotografías al muro propio de facebook, si al fin y al cabo es “mi perfil”.

Hasta la fecha han sido dispares las resoluciones emitidas por los Juzgados y Tribunales, llegándonos a encontrar de todo tipo, desde el juez que consideraba que no tenía la mayor transcendencia y que por tanto no iba a entrar a debatir sobre el tema, hasta el magistrado que entendía esencial tratar el asunto, sobre todo por lo que implica a la intimidad e interés del menor.

La verdad es que es un tema de difícil solución, pero que bien podría englobarse dentro de la figura de la patria potestad recogida en el artículo 156 del Código Civil que indica que la patria potestad se ejercerá conjuntamente por ambos progenitores o por uno solo con el consentimiento expreso o tácito del otro, y si bien es cierto que en el último párrafo de este precepto se dice que en los casos en que los padres vivan separados la patria potestad se ejercerá por aquel con quien el hijo conviva, también lo es que a día de hoy, la mayor parte de las Sentencias de divorcio y medidas paternofiliales dejan constancia expresa de que la patria potestad se ejercerá conjuntamente por ambos progenitores.

Llegados a este punto, hay que hacer especial hincapié en que no se debe confundir guarda y custodia con patria potestad.

Como su propio nombre indica, la guarda y custodia consiste en “custodiar”, cuidar de un hijo en el día a día, esta guarda puede ser otorgada a uno de los progenitores o a los dos conjuntamente. Sin embargo, la patria potestad implica tomar las decisiones más importantes y trascendentales para el menor, lo que entendemos debe hacerse entre ambos progenitores salvo situaciones excepcionales, lo contrario, para esta letrada, sería impedir que uno de ellos pudiera tomar decisiones sobre las esferas esenciales de la vida de su hijo como pueden ser la salud, la educación, la intimidad y el libre desarrollo de la personalidad del menor, lo que no sería de recibo si lo que se pretende es que el hijo tenga una referencia tanto materna como paterna a pesar de la separación de sus padres.

Algunos pueden plantearse que subir imágenes de sus hijos a las redes sociales no es tan trascendente como para tener que recabar la opinión del otro progenitor, entonces hacemos las siguientes preguntas para reflexionar ¿qué consecuencias puede tener para nuestros hijos el subir fotos suyas a facebook, twitter y otras muchas redes sociales?, ¿acaso no puede conllevar un perjuicio a la intimidad e imagen del menor al desconocer en qué otras páginas puede publicarse la fotografía de nuestro hijo o el uso que se le pueda dar por terceras personas o los efectos que pueda tener para el libre desarrollo de la personalidad del menor a medida que vaya creciendo?

No hay que olvidar que internet tiene memoria y el día de mañana las fotos que subimos pueden pasar factura, y a un menor todavía más.

Por tanto, consideramos acertada la Sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 1º, de 4 de Junio de 2015 a la que se refiere el artículo, ya que al ser cotitulares los dos progenitores de la patria potestad, la decisión de subir imágenes e información de sus hijos a internet debe corresponder a los dos, por lo que antes de hacerlo habrá que recabar previamente el consentimiento del otro progenitor, buscar una solución como puede ser la distorsión de la imagen o tapar la cara del menor, u oponerse y acudir a la vía judicial si no se alcanza un consenso.

Naturalmente, que ambos padres decidan al respecto tiene como finalidad tomar la mejor decisión posible por y para el interés y bienestar del menor, y no para utilizar esa necesidad de decisión conjunta como “arma arrojadiza” entre los progenitores a efectos de hacer valer sus pretensiones sobre las del otro, o simplemente como venganza por algún hecho pasado.

Por ello, la Audiencia Provincial de Barcelona, en su sentencia de 22 de abril de 2015, flexibiliza este criterio al indicar que cuando la publicación de las fotografías de los menores en las redes sociales sólo vaya destinada a un entorno cercano de familiares, no atenta al derecho a la imagen del menor, eso sí  siempre que se ajuste y restrinja la configuración de privacidad de las redes sociales al grupo familiar.

Parece que con su jurisprudencia sobre la custodia compartida, el Tribunal Supremo pretende darnos «una de cal y otra de arena», pero en realidad está aplicando la máxima de que «cada caso es diferente, por tanto, tienen diferentes soluciones».

Si en nuestro anterior artículo hacíamos referencia a que la jurisprudencia se encaminaba hacia una guarda y custodia compartida por norma, también decíamos que cada caso es diferente y que hay que buscar las mejores soluciones de forma individualizada y teniendo en cuenta el interés de los hijos, tal y como confirma el Tribunal Supremo en su Auto de fecha 27 de mayo de 2015 ante los argumentos de un progenitor que aludía a Sentencias del Alto Tribunal sobre la preferencia por la fijación de la custodia compartida, a lo que el Tribunal Supremo contesta que «el criterio aplicable para la resolución del problema jurídico planteado depende de las circunstancias fácticas concretas del caso«.

Y es que se debe tener en cuenta que aunque la custodia compartida sea hoy una realidad y abra la puerta a evitar muchas situaciones injustas, no siempre es la solución, sin que se pierda de vista que el verdadero interés que debe prevalecer a la hora de determinar la guarda y custodia no es otro que el de los hijos, ni el del padre ni el de la madre, sino el de los hijos.

na nueva e interesante Sentencia del Tribunal Supremo que nos conduce a una Guarda y Custodia Compartida como regla general, siempre en favor de los intereses de los hijos.

A lo largo de los años, desde que se instauró el Divorcio en España, la sociedad ha evolucionado.

Entre otras cuestiones se ha establecido una mayor implicación de la mujer en el mundo laboral, lo que ha conllevado que también haya cambiado el modelo de familia en el que las madres se quedaban al cuidado de los hijos, de manera que hoy ambos progenitores asumen el rol de padres cuidadores.

Por lo que actualmente, ante un Divorcio no tiene sentido mantener el régimen de custodia únicamente para uno de los padres, tal y como lo confirma la evolución de la doctrina del Tribunal Supremo que nos reconduce a una Custodia Compartida como norma en la que ambos progenitores participen en igualdad de condiciones en el desarrollo y crecimiento de los hijos, asumiendo no solo derechos, sino también responsabilidades.

Aunque como siempre decimos, cada caso es diferente y hay que buscar las mejores soluciones de forma individual y, teniendo en cuenta el interés de los hijos.

http://www.lexfamily.eu/el-tribunal-supremo-desautoriza-la-tesis-de-muchos-juzgados-y-tribunales-para-denegar-la-custodia-compartida/